Tanto odio, tantas palabras, tanto enojo, tanto deseo de recibir una llamada anunciando tu inexistencia, tanto en vano. El enojo cumplirá su ciclo de vida, luego volveré a amarte como siempre sin límites, sin pensar en terceros, dejando atrás el universo; jamás entendería mi vida sin el amor que por ti siento y aunque a veces desee saberte muerto, ambos sabemos que si fuese así ese sería el primer paso a un inevitable suicidio, no entendería el mundo si no estuvieses en el y la esperanza después de la muerte me importaría muy poco.
Amarte como te amo es mi mayor error y a la vez mi mejor virtud, a veces te escondes entre suspiros, en medio de mis palabras, a veces sostienes mi desvelo, alimentas mi fantasía y obtienes cosas hermosas que irracionalmente habitan en mí. A veces actúas como la gente y de ese modo quiebras todo.
¿Ahora ves con mayor claridad? Te amo y hoy me odio por ello...
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