domingo, 26 de junio de 2011

Todo lo que me haces, no es por mi bien; es por el tuyo. Porque te crees superior. Te crees que estoy a tu disposición y a tu capricho, así nos lo enseñan: “el amor es dedicación a tu pareja, el amor es renuncia, es entrega. Yo soy tuya y puedes hacer conmigo lo que quieras”. Es falso. Yo no soy tuya, soy solo mía y la única entrega que debo hacer es entregarme a mi misma para sobrevivir a esta penosa situación, en la que no puedo controlar mi propia vida.
No sigas repitiéndome que me quieres, que no lo volverás a hacer. No me des más esperanzas. No me digas que la situación va a cambiar.
De querer hacerme invisible para que no notes mi presencia y pasemos un rato sin bronca. De querer agradarte para que estés contento. Estoy harta de sentirme sola, en silencio estoy asqueada de tus caprichos.
Estoy defraudada porque si esto es el amor y compartir una vida, prefiero estar sola.
Tengo pena sintiéndome tan poca cosa, tan poco valorada y vapuleada a todas horas, de recibir solo desprecios y malos tratos en vez de amor, comprensión y escucha.
Quiero que me dejes vivir en paz. Mejor aún, quiero vivir en paz. Sé que no lo vas a hacer tú. Por eso tendré que dar yo el primer paso. No va a ser fácil. Pero quiero ser yo, tener ganas de vivir y volver a sonreír*

No hay comentarios:

Publicar un comentario