martes, 23 de agosto de 2011

Y tu siempre callas, y no dices nada. Te escondes tras una máscara con una sonrisa pintada en la cara. Sin decir nada sigues tu camino, llorando, cansada de este puto mundo donde nada es proporcional. No te enseñaron eso, te dijeron que amases al que te amase, que dieras si recibes, que cuando te pasa algo malo siempre habrá algo bueno. Ya, que ilusa. Si das nunca recibes, es ley de vida ya. Si recibes das el doble. Amas a alguien y luchas para que te ame. Cuando te pasa algo malo, llegas a la cima y paf, otra vez en lo más hondo. Maldita vida loca, siempre una montaña rusa, con subidas y bajadas. Pero tu sigues, manteniéndote firme y aunque te estés muriendo por dentro, tu sonrisa falsa permanece. Y solo permanece para hacer felices a esas personas que consideras tus amigos, a tu familia e incluso a tus enemigos.
Sabes que es un error, no consigues nada, solo machacarte más a ti misma, pero sigues y sigues... la felicidad de los demás te puede. Y tú sin darte cuenta que
estás dando demasiado por alguien que te da poco. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario